jueves, 11 de marzo de 2010

"Follow the leader"

 
Hoy en día no hay organización sin un líder, una empresa sin alguien cuya función sea encaminar a un grupo de personas a través de sus palabras, enseñanzas en la realización de una tarea u objetivo.
 
El hecho de que se hable de liderazgo hoy más que antes no significa que los líderes se hayan inventado hace poco, sino que su importancia en una sociedad tan globalizada, y más aún, en las empresas como organizaciones básicamente humanas ha vuelto la atención sobre este tipo de persona.
 
Cuando se nombra la palabra líder lo primero que viene a la mente es una persona autoritaria, que está por encima de los demás. Sin embargo esto no es así (más bien no debería ser así) y vamos a ver porqué.

Sin embargo, ¿el líder nace o se hace?
 
Los psicólogos estudian el liderazgo como rasgo de personalidad basándose en teoría del gran hombre que considera que el liderazgo es un rasgo unidimensional de personalidad, es decir, según esta teoría, algunos individuos “nacen líderes” y poseen ciertas características que inducen a otros a querer seguirles en cualquier situación (¿curioso, no?)
Ejemplo: Napoleón, Gandhi o Juana de Arco.
 
Es por ello que la empresa debería hacer un gran esfuerzo en la selección de sus ejecutivos, para detectar las cualidades innatas de todo líder, ya que no se puede formar o desarrollar a una persona para llegar a convertirse en un jefe eficaz
 
Una vez dicho esto se nombran a continuación algunas de las características que lo van a identificar como tal (de forma teórica claro, porque en la práctica hay miles de casos en los que no es así).
¿Os identificáis con alguna/s?
 
  • Capacidad de comunicación, es decir poder expresar sus ideas, pensamientos en forma clara de tal manera que pueda ser entendido por las personas que están a su alrededor, pero también debe aprender a escuchar lo que la gente le dice.
  •  Capacidad de establecer metas claras y objetivos que se puedan cumplir. Para dirigir un grupo, hay que saber a dónde llevarlo. Sin una meta clara, ningún esfuerzo será suficiente.
  • Un líder crece y hace crecer a su gente. Para crecer, no se aferra a su puesto y actividades actuales. Siempre ve hacia arriba. Para crecer, enseña a su gente, delega funciones y crea oportunidades para todos.
  •  Tiene carisma. Carisma es el don de atraer y caer bien, llamar la atención y ser agradable a los ojos de las personas.
  • Es Innovador. Siempre buscará nuevas y mejores maneras de hacer las cosas. Esta característica es importante ante un mundo que avanza rápidamente, con tecnología cambiante, y ampliamente competido.
  • Un líder es responsable. Sabe que su liderazgo le da poder, y utiliza ese poder en beneficio de todos.
  • Un líder esta informado, esto se ve en el ámbito, empresarial en que el líder debe saber manejar la información para el bien de la organización. Un líder debe saber procesar la información, interpretarla de una manera inteligentemente y saber utilizarla de tal forma que esto lo lleve a tomar decisiones apropiadas.

Para que una organización, empresa o institución funcione correctamente el líder debe animar a su gente para que se sientan identificados con su organización, motivarlos para que todos se comprometan a lograr el bien común. El líder debe guiarlos, conducirlos por un camino seguro para el logro de metas u objetivos, a la vez debe cultivar relaciones entre su equipo para que así todos puedan aprender de cada una de las personas que los rodean.
 
 

“La gente pregunta la diferencia entre un líder y un jefe…El líder trabaja al descubierto, y el jefe encubierto. El líder lidera y el jefe maneja.”
(Theodore Roosevelt)

martes, 9 de marzo de 2010

Conferencia Bancaja Jóvenes Emprendedores

La paradoja de la ingeniería y la química: Hacerse rico o hacer lo que te gusta.

“El 90% de las empresas nuevas que se constituyen fracasa en su primer año de vida”.

        Así comenzaba la conferencia ofrecida por el señor Juan Pablo Vázquez Sampere de la consultoría Stratemic. Es curioso el alto porcentaje de fracasos empresariales que hay y, sin embargo, es muy común escuchar frases como: “Fulanito fundó una empresa y le va estupendamente” o “hazlo, no lo pienses que seguro que te va muy bien”. No obstante, a lo largo de esta conferencia se pudo ver cómo reducir este porcentaje hasta el 60% y a saber qué tipo de negocio es el ideal para no hacer frente a este fracaso y conseguir un éxito.
       Para ello primeramente se comparó dos situaciones históricas en las cuales un cambio trascendental hizo que un determinado negocio prosperara.
       El ejemplo que se dio fue con la carabela “La pinta”, una de las más conocidas históricamente en la conquista de América. La idea de que tuviera tres mástiles (en aquélla época todos los barcos tenían dos) surge de la necesidad de barcos más rápidos (la gente quería más, más rapidez en los barcos).
       En el caso contrario se encuentra Toyota, que entra al mercado con coches de modelo simple, mucho más baratos. En este caso al cliente no le interesaba tener más velocidad, sino menos coche (equivalente a más económico). ¿Fracasó este modelo de coche? Curiosamente, fue el más vendido.
Ante esta antítesis cabe preguntarse cómo pensamos una oportunidad de negocio:

1. “No lo hace nadie, esto no existe
2. “Lo hace la empresa M, pero no lo hacen bien”
3. Mercado saturado.


¿Cuál es la mejor opción?
Para contestar esta pregunta se vieron dos ejemplos de negocios, A y B.
  • En el negocio A se pensó en hacer un cristal más resistente, flexible y denso y venderlo a las empresas de automoción. Era un cristal caro y la seguridad no era trascendente y por ello este mercado no funcionó. Años más tarde surgieron clientes insatisfechos con sus móviles pues las pantallas se rompían con facilidad. ¿Solución? Usar este cristal más resistente por lo que la empresa tuvo éxitos en las ventas. Como se puede ver la idea era buena pero no para automóviles.
  • En el negocio B se pensó vender silicona a granel, mucho más barata. Sin embargo esta idea no prosperó ya que los clientes estaban satisfechos con la silicona tradicional.
      Esto demuestra que las empresas se encuentran aprisionadas por los clientes. A veces no hay que intentar entrar en el mercado por “arriba” vendiendo productos más caros sino que en ocasiones la oportunidad de tener éxito se encuentra vendiendo productos más baratos e ir abarcando poco a poco más mercado hasta que llegará un momento en que estemos en la cima. Pero ¡ojo!, estas empresas de bajo coste sólo funcionan si hay empresas de alto coste debido a que los precios caerían de no estar estas empresas y no se obtendrían beneficios.
       Mirando atrás en la historia podemos encontrar muchísimos ejemplos de que una tecnología o una brillante idea revolucionaron el mercado: teléfonos vs telégrafos, diodos vs bombillas, televisión vs cine... Sin embargo el quid de la cuestión se encuentra simplemente en la innovación, herramienta necesaria para no dejar morir a una empresa.
Pero... ¿Qué hacer si se quiere constituir una empresa? ¿Qué oportunidad de negocio elegimos?
       Primeramente hay que catalogar a los distintos grupos de clientes que podremos llegar a tener en el mercado: Clientes sobreservidos, Clientes infraservidos y no-consumidores (ya sea por poder adquisitivo, conocimiento o habilidades, tiempo disponible o acceso).
       Para saber que elección es la más adecuada nos tenemos que ir básicamente a las estadísticas:
Si nos introducimos en un mercado infraservido (opción 2 que antes se comentaba) el 90% de las empresas quiebran (el cliente quiere más y más y debemos proporcionárselo, sino lo perdemos).
       En el caso de un mercado saturado, es decir, sobreservido (opción 3 antes comentada), los clientes están cansados de que se le ofrezcan cosas y tendremos un 60% de fracaso.
En un mercado desconocido (“no lo hace nadie”) tendremos un 30% de fracaso. ¿Desventaja? Se tarda más tiempo en llevarse a la práctica este mercado pues tendremos que hacer estudios exhaustivos de qué es lo que quiere la gente y no lo tiene (ojo que al poco tiempo saldrán competidores).

Como conclusiones pueden establecerse las siguientes:
1. Para asegurar el éxito de la empresa es necesario innovar y no empezar en la cima del mercado sino estudiando bien las posibilidades que hay aunque sea empezar por abajo.
2. No apuntar nunca a clientes insatisfechos: seguramente nuestra empresa fracasará en su primer año de vida.
3. La mejor opción es entrar en un mercado desconocido, aunque tardemos más tiempo en llevarla a la práctica.

Opinión personal:
      Me pareció una conferencia bastante interesante y fácil de comprender. A través de los ejemplos que se expuso pude hacerme una idea qué es lo que se debe tener en cuenta si se tiene la idea de constituir una empresa.
      Además intrínsecamente había un mensaje claro: no sólo los estudiantes de económicas tienen la capacidad de constituir un negocio sino que con la formación que se tiene (en este caso de ingeniería) y mediante una correcta evaluación del mercado puedes no sólo constituirla sino también hacerlo lo mejor posible para no fracasar en ello.


lunes, 8 de marzo de 2010

8 de marzo

          Como todos sabréis hoy es 8 de marzo, día internacional de la mujer. Aprovechando esta fecha tan reconocida voy a dedicar un espacio a mi blog sobre el origen de la incorporación de la mujer en el trabajo y la situación actual.
          La incorporación de la mujer al trabajo, aunque ayudada por los movimientos feministas que empezaron a surgir en el siglo XIX, llegó de una forma algo repentina, y por una causa de fuerza mayor: la Segunda Guerra Mundial. Y es que, mientras los hombres se dejaban la vida en los frentes, eran las mujeres quienes tenían que seguir con sus trabajos para que la sociedad siguiese siendo productiva. Así, un gran número mujeres, de los países aliados principalmente, dejó las tareas del hogar y se lanzó al mundo laboral.
¿ Al finalizar la Guerra.... todo siguió como antes?
        Bueno, el caso es que las cosas ya habían cambiado. La mayoría de las mujeres que se habían lanzado a trabajar siguieron haciéndolo, con lo cual surgió un modelo de familia que hoy en día es el más común: dos padres trabajando fuera y repartiéndose las tareas del hogar (al menos en teoría).
       Cuando se les pregunta a las mujeres de la actualidad porqué trabajan las respuestas son de lo más variopintas: unas argumentan para aumentar el presupuesto familiar y dar a los hijos mejor formación, otras mujeres (con un poder adquisitivo alto)  afirman trabajar por gustarles su profesión (eso sí es amor al trabajo), por cortar el aburrimiento en casa o ser independientes.
       No obstante, la incorporación de las mujeres al mundo laboral también ha traído consigo algunos problemas que aún hoy tienen flecos por resolver. Y es que cambiar una situación social es relativamente fácil (sobre todo si hay causas tan apremiantes como la que fue la madre de todas las guerras). Pero no lo es tanto cambiar las mentalidades. En las sociedades occidentales todavía perviven bastantes resquicios de un machismo que no termina de asumir que las mujeres puedan ser iguales que los hombres.
       Aunque se ha logrado un gran avance aún hay resquicios de desigualdad salarial,  trabas a las bajas por maternidad o el desequilibrio en el reparto de las tareas del hogar que siguen afectando a buen número de mujeres trabajadoras.

domingo, 7 de marzo de 2010

NoMiedo (Pilar Jericó)

“No es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo”
(Nelson Mandela)
¿De dónde procede el miedo?
El miedo es hijo de una infidelidad según las mitologías griega y romana. Venus, (diosa del amor) tuvo un romance con Marte (dios de la guerra) fruto del cual nacieron nada más ni nada menos que ¡cinco hijos!; dos de ellos, Fobos (de ahí el término fobia) y Deimos (equivalente a terror). El mito quiere recoger dos ideas: Tenemos miedo a perder aquello que queremos, ya sea un ser querido, una posición o una determinada reputación; y en muchos casos detrás de actitudes agresivas (Marte), se esconde el miedo.
¿Somos Juan sin Miedo?
Seguro que más de una vez habremos oído la valiente frase: “yo no tengo miedo”. Sin embargo, queridos amigos, la verdad es que todos tenemos miedo. Está en nuestra naturaleza y se activa cuando percibimos una amenaza. Sin embargo detrás de este miedo se esconden varias emociones como estrés, ansiedad, angustia, sobresalto.... Pongamos el caso de que a primera hora de la mañana nuestro jefe nos llama para que acudamos a su despacho. Una vez dentro nos dice que estamos despedidos. Es muy curioso cómo el cuerpo reacciona ante una situación así que cataloga como "peligrosa" . En apenas segundos, el organismo es capaz de liberar la suficiente adrenalina que nos permite a) huir (opción a veces la más aconsejable), b) adoptar una actitud agresiva (no recomendable para la otra persona, pues no quiere irse con un ojo morado a casa) y c) quedarse paralizado.
Como una vez dijo Woody Allen (actor, director y escritor estadounidense):
“El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro”
Este miedo que sienten las personas se puede extrapolar al mundo empresarial.
¿Y a qué tenemos miedo en el trabajo?
Para responder esta pregunta lo primero es preguntarse qué es lo que nos motiva en el trabajo. Según la teoría propuesta por David McClelland (profesor de la Universidad de Harvard) tenemos tres tipos de motivos que explican nuestro comportamiento en el trabajo: logro, afiliación y poder o influencia. Estos son una cara de la moneda. Detrás de ella se oculta el miedo, camuflado bajo cinco tipos íntimamente relacionados y equilibrados, pero cuando perjudican nuestro talento actúan como tóxicos. Ahí está la clave: cuando trabajamos bajo una presión o miedo nuestra mente se paraliza impidiendo poner en juego todo nuestro potencial. Los cinco tipos de miedo son:

  • Miedo al fracaso, que podría definirse como miedo estrella de las empresas. ¿Cuántos han sido despedidos de un trabajo y han evitado que se sepa? Es como una “mancha” en nuestro excelente expediente laboral.

  • Miedo al rechazo “¡Quiéranme por favor!” Este motivo viene dado por la presión del grupo, las inseguridades individuales y el temor que subyace de fondo. 

  • Miedo al cambio. “¿Un cambio? ¡Ni de broma!” La base de este miedo es la incertidumbre, y es que el hombre necesita información (está en su naturaleza). Este miedo puede deberse a no estar familiarizado con el cambio o bien porque inconscientemente procesamos el cambio como negativo. Como bien diría Mafalda:
“Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal”

El cambio rompe los esquemas, sin embargo para que la empresa evolucione y se mantenga en la cresta de la ola son necesarios los cambios. Pueden concebirse como una forma de crecer y no estancarse.

  • Miedo a la pérdida de poder “el poder es una droga”. Este miedo nace de la necesidad de influir en terceros. Según cuenta Pilar Jericó, posiblemente es el más importante en el mundo directivo (aunque abiertamente no se reconozca).

  • Miedo a la no supervivencia. “No llegaré a fin de mes”. Tiene un impacto en nuestra vida personal pues es el miedo a perder otras cosas. Depende de lo vulnerables que seamos a perder el trabajo.
Teniendo en claro el concepto de los tipos de miedos ahora es necesario establecer las ideas de trabajar bajo un tipo de organización NoMiedo, que se establece como un desafío para las empresas.
¡NoMiedo en la empresa, por favor!
Se proponen desafíos profesionales NoMiedo basados en la superación del miedo, en el sentido no de enfrentarse a él directamente (¡error!) sino apoyarse en la motivación y, en especial, en la misión que uno escoge y que nos trasciende (como bien explica Viktor Frankl, psicólogo y psiquiatra judío, en su libro titulado “El hombre en busca del sentido”). Trabajar en equipo nos ayuda a ser más grandes y a superar nuestras propias limitaciones (la mentalizad con la que vayamos es el principal creador de miedos).
El éxito de una empresa se basa en potenciar las aptitudes de los trabajadores, ser transparentes y no infundir miedos, pues lo único que se consigue es reprimir la creatividad de las personas y anular su potencial (fórmula perfecta para el fracaso empresarial). Basar nuestra misión y autoestima en el ser, que no en el tener, es garantía para afrontar el miedo, y es importante el sentido del humor para distanciarnos de él.
Como conclusión y para dar punto y final quisiera dar mi opinión sobre este libro tan curioso y a la vez interesante sobre el NoMiedo. Más de una vez te sientes identificado con los temores que aquí se relatan y te das cuenta de cómo tus miedos muchas veces te impiden hacer cosas. Deshacerse del miedo es posible, pero se trata de uno de los retos más difíciles al que puede enfrentarse una persona. La mejor fórmula es el NoMiedo, NoMiedo en la vida y NoMiedo en el trabajo. Os animo a todos a leerlo. Merece la pena.
“Dame una palanca y un punto de apoyo y moveré el mundo”

jueves, 4 de marzo de 2010

¿"Carpe diem" a las empresas?

Después de presentar en clase el curioso caso de la organización de la empresa SEMCO, no podía dejar pasar este momento para expresar mi opinión sobre este tipo de organización, en principio utópica, pero que a pesar de todo funciona sorprendentemente bien.
Para aquéllos que no conozcais esta empresa, voy a resumir brevemente su política de organización.
Semco, creada en 1953, es una compañía brasileña que ha despertado un inusitado interés en todo el mundo. La enfermedad de su más alto cargo propició que los empleados buscaran una manera de salvar la empresa debido a los momentos difíciles por los que estaba pasando el país. De modo que apareció una nueva concepción de organización interna: cada uno puede fijar su salario y sus horas de trabajo; supervisores y los trabajadores se contratan y despiden mediante una decisión democrática; las asambleas se pronuncian sobre cualquier tema, y cada unidad y división cuenta con gran autonomía. Además se establece una evaluación 360º, es decir, todos se evalúan a todos rompiendo radicamente el esquema de la empresa tradicional en la que son los superiores los que evalúan a los subordinados. Y no sólo eso... sino que consideran más que respetable que los trabajadores irrumpan en una reunion sólo porque habían reservado la sala para... celebrar un cumpleaños!!!!
La verdad parece sorprendente y casi imposible de creer que una empresa con esta organización pueda no solo mantenerse en pie, sino conseguir ser los números 1 a nivel mundial.
¿¿ Quién no querría trabajar en una empresa asi??
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todo el mundo sería capaz de trabajar de este modo, puesto que la empresa exige una gran responsabilidad por parte de los trabajadores (además de estar plenamente involucrados) . Ésta es la clave de que la empresa funcione bien, el perfil del trabajador.
¿Qué se puede concluir con todo esto?
Hay que romper los esquemas tradicionales, buscar algo innovador, no tener miedo de expresar una idea por muy utópica que parezca pues puede resultar ser la clave para alcanzar el éxito.
Expresa tus ideas, sé creativo y ante todo cree en tí.

lunes, 1 de marzo de 2010

"Una imagen vale más que mil palabras"

Como una imagen vale más que mil palabras, y a cada uno le puede decir una cosa diferente esta viñeta, os dejo divagar libremente sobre qué quiere expresar el dibujante con esto.

¡¡ Cualquier comentario será bienvenido!!
* Soy consciente de que se ve un poco pequeño pero si pincháis en el dibujo se agranda ;)

Servicio al cliente vs reducción de costes

     Para comenzar es importante tener presente las siguientes cuestiones,
¿Qué es el servicio post - venta? ¿ Es realmente necesario?


       El servicio post-venta es una combinación de políticas y programas que proporcionan servicios de apoyo al producto, al cliente o ambos.Genera una relación de confianza del cliente hacia la empresa, garantizando la satisfacción y la fidelidad del mismo, además de proporcionar una buena imagen de la empresa en el mercado y un mayor número de consumidores.
      Hoy es día no es necesario tener este tipo de servicio, sino que se hace imprescindible si queremos que nuestra empresa perdure y queramos mantener a nuestros clientes. Por tanto se hace esencial mantener satisfechos a nuestros clientes.
    Un ejemplo de un servicio post-venta puede ser la garantía que tienen todos los productos que compramos, de modo que tengamos la posibilidad de que nos lo arreglen para poder seguir utilizándolo o bien tener a disposición un teléfono u oficina de contacto para expresar nuestras dudas o sugerencias. 
Desgraciadamente, con los nuevos recortes que están llevando a cabo algunas empresas se olvidan de lo fundamental que es este servicio, pues la responsabilidad de la calidad no termina cuando se vende el producto. La pregunta que se debe hacer es, ¿ Hasta que punto estamos dispuestos a recortar los costes del servicio post-venta y seguir manteniendo así los clientes? o bien, ¿ El hecho de recortar estos costes nos van a generar beneficios o vamos a tener pérdidas por una disminución de ventas fruto del descontento de los clientes?
    A vote pronto se hace difícil plantear dónde está el límite de estos recortes pero creo que con un ejemplo (real) se va a poder visualizar mejor y a tener una idea más clara de lo importante que son estos servicios una vez vendido el producto.
   No hará mucho tiempo las compañías telefónicas decidieron reducir gastos en el departamento de atención al cliente.. ¿Cómo? Llevando las operadoras a los países de sudamérica (como colombia o venezuela). Puesto que los gastos de salarios son menores ahorran bastante dinero en este aspecto. Lo más "gracioso" es que estas compañías se enorgullecen de tener un servicio al cliente magnífico, disponible las 24 horas y los 365 días al año, y claro, los clientes (en principio) contentos de que si tienen un problema aunque sean las 12 de la noche va a haber un operador dispuesto a atenderte el teléfono e intentar ayudarte.
Lo que me pasó (no hará muchos días) es que tuve un problema con mi teléfono y tuve que llamar al servicio al cliente. Lo primero que me sorprendió es la dificultad de poder hablar con un operador, puesto que siempre sale la voz del contestador diciendo " exponga claramente el motivo de su consulta" y "no le he entendido". Despues de luchar contra la maquinita y conseguir que me entienda, me hace la conexión por fin con un operador, el cual  en muchas ocasiones no tiene ni la más mínima idea de cómo solucionarlo y me da explicaciones que ni él  mismo entiende..
Entonces, ante esta situación de incomprensión, tiene dos opciones: una decirte que llames otro dia, igual con suerte te atiende una persona que sepa realmente como solucionarlo y otra (la vía más fácil) colgarte el teléfono sin darte ninguna solución.
¿ De esto se enorgullecen las compañías telefónicas? ¿ Es realmente un buen servicio?
La proxima vez que tenga que elegir una compañía de teléfono estoy segura que no voy a elegir esta precisamente por su servicio de atencion al cliente.
Mi calificación a este servicio, SUSPENSO.